4 de noviembre de 2005

你好!

Bueno pues, ya comenzaré con un poco más de decencia a esto de bloggear. No sé si se trata de una necesidad humana de simplemente desahogar lo que tenemos dentro, o de mandarle un mensaje al mundo diciendo "AQUÍ ESTOY"... bueno, "aquí estoy", sin tanta desesperación.
En fin, el punto es que entre tantas cosas, ayer me puse a pensar en cuál era el motivo del auge de tantos sitios como este. Yo misma estoy inscrita en unos 3-4, y todavía ninguno me convence al 100%, así que, le daré una oportunida a este. Sin embargo, es impresionante como pululan por doquier dentro de la web. ¿Será una nueva forma de volver a los diarios de antaño?
Cuando estaba pequeña tenía un diario... en él hacía todas esas cursilerías que las niñas alguna vez hacemos. Que conste que es la primera vez que se lo confieso a todos: si, tenía un diario... ¿y qué? Lo peor que me pude haber pasado es que mi hermana de pequeña me lo volara para leerlo a escondidas (Melissa: eres una ladrona, y ladrona chismosa para acabarla de amolar), ya que ahí plasmaba mis amoríos, mis deseos, mis frustraciones, mis primeras maldiciones, etc. Un blog desde luego, no puede ser lo mismo: lo importante del diario era su secrecía (después de todo, el mío tenía un candadito), mientras que el punto del blog es su difusión.
Entonces... ¿qué impulsa a la gente a contarle al mundo sus 'cosas'? Habrá motivos diferentes. El mío, es tener algo que hacer en tiempos de ocio, tratar de explorar mis habilidades artísticas (ok, esta entrada definitivamente no es muestra de ello), y... evadir mis responsabilidades académicas, las que, afortunadamente, se verán aliviadas en gran medida a partir del martes próximo.

Saludos!

PD: Si alguien tiene un trabajo sobre seguridad México-Texas, ¡me haría muy feliz!

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